Mientras el plantel de Boca Juniors se concentra para dar el primer paso en la Copa Argentina con la presión de obtener un triunfo que oxigene el ciclo de Claudio Úbeda, en el predio de Ezeiza se cocina la noticia que todos esperaban. Leandro Paredes, el eje y capitán del equipo, avanza a pasos agigantados en la rehabilitación de su tobillo derecho. Tras ausentarse en el clásico ante Racing y quedar fuera de la convocatoria para el duelo de este martes ante Gimnasia de Chivilcoy, el volante central ya tiene una fecha marcada en el calendario para su reaparición: el próximo sábado en la Bombonera ante el "Lobo" mendocino.
La decisión de frenar fue consensuada. El mediocampista venía arrastrando un esguince que lo obligó a jugar infiltrado o con dolor durante las primeras cinco fechas del torneo Apertura, algo que terminó mermando su rendimiento físico. Fue el propio Paredes quien, tras el empate frente a Platense, admitió la situación con total sinceridad: "Vengo arrastrando una molestia, es parte de esto, es parte del fútbol. Cada vez que me toque estar trataré de hacer lo mejor posible. A veces mejor, a veces peor, pero tratando de dar el máximo siempre". Esas palabras funcionaron como una advertencia para el "Sifón" Úbeda, quien entendió que el "5" precisaba un descanso urgente para evitar una lesión de mayor gravedad.
La recuperación, sin embargo, ha sido en tiempo récord. Alternando sesiones de kinesiología en Boca Predio y trabajos específicos en el predio de la AFA, Paredes mostró su compromiso en sus redes sociales. "Confía en el proceso y trabaja el doble. Solo así se verán los resultados", publicó el campeón del mundo. El cuerpo médico tiene previsto darle el alta definitiva en las próximas 48 horas, permitiéndole sumarse a la par del grupo en los ensayos tácticos previos al fin de semana.
Para Úbeda, la vuelta del capitán es agua en el desierto. Con un mediocampo que ha sufrido bajas sensibles por lesiones, recuperar la jerarquía y el orden que aporta el ex Juventus y PSG es fundamental para encarar la recta decisiva del campeonato local. Boca sabe que no puede seguir cediendo terreno y la presencia de Paredes en el campo de juego no solo aporta soluciones futbolísticas, sino también el peso anímico necesario para un equipo que necesita volver a hacerse fuerte ante su gente.